Monjas

Cómo me vi mujer y ruin e imposibilitada de aprovechar en lo que yo quisiera en el servicio del Señor, y toda mi ansia era, y aún es, que pues tiene tantos enemigos y tan pocos amigos, que éstos fuesen buenos, determiné a hacer eso poquito que era en mí, que es seguir los consejos evangélicos con toda la perfección que yo pudiese, y procurar que estas poquitas que están aquí hiciesen lo mismo, confiada en la gran bondad de Dios que nunca falta de ayudar a quien por él se determina a dejarlo todo.”  CV 1,2

Santa Teresa de Jesús, desde su experiencia eclesial  y cristológica, se sintió movida por el Espíritu de Dios a fundar comunidades orantes y fraternas, nuestros Monasterios, con lo que nacía el Carmelo Descalzo, fueron 17 Monasterios en España de 1562 – 1582.

Sus hijas, siguen su Carisma, legado que nos hace traspasar tiempo y espacio para seguir creando “Palomarcitos¨ donde se ame y glorifique a Su Majestad:

Nunca dejé fundación por miedo del trabajo… mas viendo en servicio de quién se hacían y considerando que en aquella casa se había de alabar al Señor  y haber Santísimo Sacramento ver una Iglesia más…Fund. 18,5

NUESTRO CARISMA:

Somos monjas de vida contemplativa, viviendo en amistad con Cristo y en intimidad con la virgen María en soledad, silencio y en comunión fraterna, tenemos por centro el amor del Señor y por norma la caridad fraterna, junto a una generosa abnegación evangélica.

NUESTRA ACTIVIDAD PASTORAL: La oración.

FORMACIÓN:

Todas las etapas de formación se viven en nuestros monasterios, pues por nuestro estilo de vida somos autónomos, sin embargo compartimos con nuestras hermanas de otros monasterios cursos en común ya que tienen como finalidad compartir nuestra formación carismática y fortalecer nuestros lazos fraternos.

La Provincia “Nuestra Señora de Guadalupe” de América Central cuenta con seis Monasterios de Carmelitas Descalzas, en los países que la conforman: Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panamá.  En todos se procura seguir el legado de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz.

Cada Monasterio procura vivir el carisma Teresiano basado en el seguimiento de Jesús con una vida orante y fraterna, en sencillez, recogimiento y silencio, trabajo y recreación, sirviendo así a la Iglesia y la humanidad.

Continuamos en la actualidad con espíritu alegre, viviendo la oración –amistad, el estilo de vida y comunión con Dios y entre nosotras que Santa Teresa aportó en su tiempo.

 

 

“Esta casa es un cielo, si le puede haber en la tierra.  Para quien se contenta sólo de contentar a Dios…”

C 13,7