Panajachel 30 de marzo de 2019

Guatemala “…de claros horizontes y azules altos montes” (M.A.Asturias). Ese frío día de enero soplaba con vigor el viento en Tecpán, Chimaltenango, a donde llegué invitado para ser partícipe de una ceremonia maya, porque no fui mero expectador como cría. Entré en la casa del guía espiritual maya Audelino, quien me llevó a la parte trasera de su casa, donde se encontraba el altar piramidal. Las ceremonias son un medio para  tener contacto con el Creador, me dice Audelino. ¿Un guía espiritual nace o se hace? Es un don que recibe desde que nace. “Cuando nací, prosigue Audelino, le dijo la comadrona a mi madre que yo tenía mucha energía y con ese pensamiento fui criado, por lo que  recibí orientación para convertirme en guía espiritual”. “La energía es universal, no pertenece a los mayas” añade Audelino quien asevera que hay  unos 5 mil guías espirituales mayas en el país, quienes deben pasar por un proceso de formación para adquirir conocimientos de la espiritualidad maya. Noé Tun fue el guía espiritual que ofició la ceremonia ofrecida a petición mía. Antes de iniciar la ceremonia Tun se enrolla un pañuelo rojo en la cabeza y una faja en su cintura. Nos dice que “no se puede hacer la ceremonia solo así por así”. Le dije que era por mi protección. El guía empieza la comunicación con los ancestros mayas, los abuelos, abuelas, En la cultura maya no existe el pecado, sino la equivocación. Le dijimos que no teníamos conflicto alguno, pues, de lo contrario la ceremonia se volvía en contra. Los abuelos y abuelas son muy exigentes Poco a poco el guía va trayendo los elementos que se incinerarán par hacer la conexión cósmica y se presentan ante el altar; pequeñas y delgadas velas de colores, miel, panela, tabletas de chocolate artesanal, puros, pom ensarte, ocote, licor y azúcar. El elemento más importante es el agua. Otros elementos que se usa son el guacalito, resina de trementina de pino, copal de bola o pom bola, resina circular, mirra, pequeños trozos de ramas bañados con trementina para aromatizar, canela, maíz, ajonjolí o pan. La ceremonia también puede ir acompañada de los sonidos d la marimba, el tun, la chirimía, el caracol, el tambor, el arpa o el violín.

Jesús María Sarasa