Amor para todos, odio para nadie.

Panajachel 10 de marzo de 2019

Guatemala “…vuelo vivo de los mayas…” (M.A.Asturias). Pocas veces ven lo que somos pero todos ven lo que aparentamos”. (Nicolás Maquiavelo). En nuestra sociedad debemos admitir que hay patrones ya admitidos que se nos imponen y que determinan en nuestra presentación quiénes somos y a qué nos dedicamos, pero aún en ello hay detalles que pueden ser diferentes en cada uno de nosotros. Hay diferencia en los casos donde entramos a un negocio y se nos acerca una persona ofreciendo ayudarnos y se pone a las órdenes. Si su presentación es adecuada nos anima a solicitar su ayuda. Debemos entender que en cuanto a nuestro arreglo personal la opinión de terceros no siempre es determinante, pero sí evaluada. Mucho depende de cada uno de nosotros  la formación que hemos recibido, los ideales que nos hemos trazado para que se nos instruya en lo que debemos vestir y como arreglarnos. Por ello es importante entender que el problema  no es cómo me miro en mi arreglo, sino lo importante y determinante es cómo se me mira el arreglo, porque ello incluye que estoy comunicando con mi arreglo personal. Es frecuente que observamos  a los que nos rodean, y cuando los vemos lo que visten, cómo se arregla, uno se pregunta ¿a dónde irá esta persona con ese arreglo?. También nosotros pasamos ese proceso por la gente que nos observa y de alguna manera debemos ser cuidadosos. El arreglo personal, más que lucir refleja quién soy. Jesús María Sarasa